Terapia Manual Miofascial

La fascia es una membrana fibrosa de tejido conectivo, que crea una red tridimensional que recubre y conecta todas las estructuras del caballo. Funciona estabilizando, sosteniendo y amortiguando.

Cuando hay un problema en la fascia  se genera una tensión en el tejido, afectando la conductividad eléctrica, las contracciones musculares, la circulación de la sangre, el drenaje linfático y la circulación de fluidos al cerebro y a la médula espinal. Esto impacta la habilidad del caballo para moverse y para aprender.

Una fascia tensa lleva a una postura y una biomecánica forzada, con una reducción en la fuerza y resistencia. Esto se muestra como dolor, incomodidad, rigidez o movilidad reducida y movimiento alterado.

Los masajes basados en técnicas de liberación miofascial pueden ser una buena opción para relajar el tejido, eliminar la tensión y así solucionar los problemas que muestre el caballo.

 Es una técnica que facilita la flexibilidad en los tejidos restringidos mejorando la circulación y movilidad en las articulaciones entre otros muchos beneficios.

A través de él podremos detectar irregularidades en el caballo mucho antes de que éstas sean plenamente visibles. Un suave masaje realizado de ambos lados del cuerpo, permite al terapeuta descubrir zonas de espasmos o con falta de tono. Para ello debemos ser capaces de notar con precisión lo que palpamos , lo que exige conocimiento de las zonas sobre las que se trabaja, así también el método o técnicas a aplicar.

 

Algunos de los beneficios son 

  • Mejora la circulación de la sangre
  • Refuerza el tono muscular
  • Alivia el dolor y libera endorfinas
  • Aumenta la afluencia de la sangre a los músculos
  • Favorece la sanación
  • Mejora la movilidad de las articulaciones
  • Reduce la inflamación
  • Aumenta la amplitud del movimiento

Gracias a un masaje podemos llegar a determinar dónde existe la tensión, el miedo al contacto, el dolor o la lesión; que en cualquier caso siempre supondrá una limitación para el funcionamiento correcto del caballo.

 Es un sistema terapéutico natural que aporta gran cantidad de beneficios al caballo; al reducir la tensión muscular ayuda, entre otras cosas, a prevenir los desgarros, aumentar la circulación, relajar la zona , es un método más que eficaz para evitar la aparición de lesiones.

 

Esta técnica es ampliamente aceptada por los caballos y en combinación con otras técnicas, como la quiropraxia y los vendajes neuromusculares los efectos  son muy positivos para restablecer la salud en casos de contracturas musculares, entre otros.

Siempre se debe descartar primero con el veterinario cualquier posible lesión debida a otras causas.